Los adoptados buscan su historia

Este artículo  es la respuesta a otro publicado en el Diario El País, el día 25 de marzo del corriente año, en la sección Sociedad. La periodista María Sosa Troya  relata los casos de personas adoptadas en España hace más de cuarenta años, cuando aún era un trámite realizado por las entidades religiosas, en forma privada. Cuando estas entidades acabaron su actividad, no han dejado archivos de los expedientes por lo que faltan los antecedentes biológicos de los niños y niñas adoptados a través de ellos. Por ese entonces reinaba el tabú frente al tema de la adopción. A partir de este artículo, señalando las dificultades de todos los adoptados para conocer sus orígenes, he pensado que se completaría el panorama, haciendo un recorrido por las condiciones actuales en España. En el diario, no dejan de  señalar como ha posteriori se han aprobado  leyes que regularon mejor estas prácticas jurídicas y se ha roto el secretismo que imperaba por ese entonces. Y por supuesto coinciden en que al acto jurídico de la adopción hay que agregar otro psicológico, para preparar a las familias solicitantes. Ello favorece esclarecimientos y expectativas realistas que facilitan el   establecimiento de  vínculos con sus hijos e hijas sin secretismos, mentiras o exclusiones ante la interrogación sobre sus orígenes.

Beatriz Salzberg

Los adoptados buscan su historia

El artículo señala las dificultades de los adoptados, en especial los hijos de los pioneros, los
que fueron adoptados hacen más de cuarenta años, o los que “adoptaron por libre”, nombre
con el que se conocía a los facilitadores de una Adopción Internacional, para conocer sus
orígenes biológicos, en general a la madre. Por ese entonces, las adopciones se hacían a
través de centros eclesiásticos que no dejaron registros adecuados. El tema era secreto y
oscuro. Sin rastros de lo ocurrido.
Quisiera contrastar nuestra experiencia como O.A. conocida como Centro Kune, Centro de
adopciones y post adopción, cuyas entidades han sido acreditadas por el Ministerio de
Derechos Sociales y Agenda 2030. Desde entonces trabajamos en distintas CCAA.
Desde los comienzos de nuestra actividad, conocedoras del tema psicosocial y con la
experiencia adquirida por los países europeos y americanos, integramos la preparación
psicosocial obligatoria para todas las familias solicitantes de adopción, al mismo tiempo que
la preparación jurídica.
En la formación específica con las familias, trabajamos el tema del origen con anterioridad al
Juicio de adopción. Analizamos la relación imaginaria, fantasmática, de los futuros padres
con la familia biológica, la necesidad de mantener el nombre original que trae el niño/a
porque es desde el inicio mismo de la adopción que es necesario entender y respetar que
ese nombre lo ha puesto su madre biológica o las personas de su entorno, a su nacimiento.
Los padres adoptantes deben saber y aceptar que un niño adoptado ya está nominado. Por
otra parte, es lo único que ese menor desamparado trae consigo, así como sus recuerdos,
conscientes e inconscientes, los traumas vividos, según la edad del menor al momento de su
adopción. Por más pequeño que haya sido a la adopción, hay un trauma temprano del que
se tiene que hablar en el momento adecuado, porque en la crianza de los hijos, los secretos y
las mentiras son negativos para el establecimiento de un buen apego. Para crear una
vinculación segura, contenedora emocionalmente, coherente entre lo que se dice y la ética
con la que se actúa, hay que comprender lo complejo del tema adoptivo. Si no se habla de su
origen, si se transmite que es un tema tabú, como muy bien lo ejemplifica vuestro artículo,
aumenta la angustia y soledad de los hijos, al tiempo que dificulta el proceso de identidad.
En la preparación psicosocial con las familias se habla de todo ello. En las reuniones con los
padres se trabaja en grupos pequeños con la participación personal de cada uno de los
integrantes. Son reuniones en las cuales el objetivo es intercambiar las ideas de los padres,
analizarlas y discutir con ellos los distintos aspectos del proceso de integración de un niño
adoptado. Es a través de las palabras, los dibujos hechos por los padres, las técnicas de
visualizaciones, psicodramas sobre las preguntas típicas de los niños, en los distintos
momentos de su desarrollo en familia que los participantes, en forma individual, analizan las
emociones, dificultades y prejuicios que ello les provoca. Son grupos de reflexión con un
objetivo: trabajar psicológicamente sobre las condiciones idóneas para una adopción eficaz.
Por lo tanto, es necesario entender:

  • Causas por las cuales no hay que cambiar su nombre original
  • El trauma temprano de los niños que han perdido el vínculo con su madre biológica y las condiciones en las cuales se produjeron.
  • El tiempo que han estado institucionalizados y si han cambiado de instituciones. Condiciones de desprotección, deprivación, etc.
  •  Si ha habido abandono y/o pérdida de Patria Potestad
  • La relación de rivalidad, miedo que muchas veces sienten los padres adoptivos si los hijos quieren hablar de la familia biológica. El temor que tienen a no ser aceptados, a que prefieran irse con los padres biológicos. Es la causa más frecuente por la que no hablan de ello con los hijos.
  • Transmitir una información neutra, lo más simple posible sobre su familia de origen. No sabemos las condiciones por las que se ha dejado a ese hijo luego del parto y evitar juicios de valor.
  • Ajustar la información según la edad de los hijos
  • Para adoptar, es necesario aceptar que no se ha engendrado ese hijo, duelar por esa dificultad personal, pero al mismo tiempo saber que parir no es lo mismo que asumir la maternidad/paternidad. Cuanto más claro se tenga ello, mejor se desarrollará la tarea parental.
  • Ser padres conscientes y responsables de su acto para aceptar al hijo adoptado con todo lo que trae consigo: sus angustias, miedos, síntomas, alegrías, para poder darle un buen cobijo y saber que en la relación padres/ hijos, el mundo interno de los padres y la aceptación incondicional de sus hijos juegan un papel fundamental.
  • Antes del viaje del Juicio, se trabaja con la familia la historia médica y de vida del niño asignado, se recomienda la visita pediátrica y se anticipa la preparación de la visita: cómo acercarse, qué llevar y qué dejarles si hubiera que hacer dos viajes.
  • Suelo recordar siempre con las familias que la adopción es un acto generoso, solidario, de construcción de una familia. Esto es así en el marco de una parentalidad responsable y del respeto del menor como persona.
  • Es a través de un acto jurídico que la adopción permite al niño enraizarse en una nueva genealogía. Pero sólo es el primer paso. Cuando la adopción legal culmina, comienza la adopción subjetiva de ese niño, que es un proceso más largo y complejo que el anterior, pues toca las fibras más íntimas de cada uno de los padres. Se necesita más tiempo para favorecer que ese niño que vino de fuera, se haya convertido en hijo.
  • Por ello, suelo decir que toda adopción es un proceso mutuo, recíproco y asimétrico, que se inicia por los padres y termina cuando el hijo los ha adoptado como padres.
  • Además de lo trabajado en los grupos de Preparación psicosocial se complementa con conferencias que hemos realizado desde el inicio de nuestra actividad en Caixa Fórum, en el Centre Cívic Teresa Pamies, en Madrid, en Andalucía. Y durante la pandemia por ZOOM.
  • Además de la preparación preadoptiva realizamos Talleres post adoptivos en los que trabajamos con las familias las dificultades con los hijos, los recursos para calmarlos, los juegos posibles que ayudan, la tranquilidad para tolerar las rabietas y las diferentes situaciones que les preocupan o no saben cómo responder. Los juegos pertinentes frente a las preguntas de los niños de primera edad cuando preguntan si ellos salieron de la barriguita de mamá.

También hemos participado en la búsqueda de orígenes que nos han pedido
algunas familias. En Catalunya hay un equipo de Búsqueda de orígenes donde se trabaja
siguiendo un Protocolo que incluye a la familia, a los hijos adoptados que concurren a las

sesiones previas a la información solicitada, luego, en compañía de la familia se trabaja el
contenido de la Información de su expediente que posee la Administración y finalmente la
familia decide de común acuerdo con los menores adoptados, si desean viajar, postergarlo o
no desean hacerlo. Todo ello en colaboración con los padres y analizando todo el proceso. En
Madrid y en Andalucía son también las Administraciones quienes se ocupan del proceso de
Búsqueda de orígenes. El primer viaje no es geográfico, es al interior de cada uno, tratando
de desentrañar los desafíos de la propia historia.

 

 

Lda. Beatriz Salzberg
Psicóloga especialista en clínica/psicoanalista
Directora área Psicosocial de Centro Kune (Centro de adopción y postadopción).
28/03/2022

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