Construyendo una mirada reparadora

Acticvidad realizadad por Zoom el 23 de mayo de 2020

Con un éxito de convocatoria de casi 200 personas, celebramos por Zoom la sesión del 23 de mayo de 2020 “Construyendo una mirada reparadora.”

La Dra. Ana Barbero señaló su agradecimiento al Dr. Sapena como homenaje póstumo a nuestro tan querido pediatra que asesoró y ayudó a tantas familias de Kune. Ha sido un gran colaborador durante muchos años.

La Dra. Barbero agradeció también a su familia por el apoyo recibido, a su marido e hijo, a su condición de madre adoptiva y a cómo ellos mismos fueron superando muchas de las dificultades al inicio de la relación con su hijo.

Esta actividad se enmarca en el estilo en el que desde el inicio el Equipo Psicosocial de Kune ha entendido la labor en una Entidad de Adopciones. El acompañamiento de las familias en los tres momentos del proceso adoptivo:

  1. La preparación preadoptiva,
  2. El momento de presentación de la asignación con todo lo que ello implica, los informes médicos y la consulta pediátrica preadoptiva. El encuentro con el niño asignado y la preparación pertinente para favorecerlo en las mejores condiciones, claro y sin prejuicios. Aceptando los sentimientos que se ponen en juego en el niño y en ellos mismos.
  3. Finalmente, la llegada a su CCAA y el apoyo post adoptivo, desde el inicio de la relación con el hijo, el comienzo de la función parental y el mejor entendimiento para construir la relación sobre unas bases propicias. La función de nuestro equipo es hacer comprender las dificultades y los conflictos con una mirada reparadora, permitiendo entender el porqué de muchas de esas manifestaciones. Señalar haciendo de soporte de los padres en sus alegrías, dolores de incomprensión, angustias, y que nuestra palabra los ayude a deshacer los nudos de sus desencuentros.

Cuidar, cuidando. Cuidar a los padres, que están cuidando a sus hijos.

 De ahí que todas nuestras actividades tiendan a favorecer en los padres una mirada comprensiva, al interior de cada uno, un análisis de cómo se siente uno preparado para la tarea parental con un hijo adoptivo y cómo aprender a encontrar en su interior las marcas propias de las frustraciones, los duelos, las angustias, el trabajo y también la superación de todo ello y la fuerza del deseo de ser padres. Cuanto mayor flexibilidad tengamos para la introspección, mejor captaremos lo que le ocurre a nuestro hijo, sin depositar en él nuestras propias dificultades no resueltas o enfadarnos por no comprender su desasosiego, inestabilidad emocional y miedo al abandono, a que nuevamente no seamos padres para siempre. Su desconcierto inicial, su ambivalencia y la mezcla de sentimientos encontrados.

Ana Barbero en su exposición organizó algunos ejes:

1- ¿Qué tienen en común las familias adoptivas?

2 – Dificultades propias de padres, hijos, maestros, pediatras y la mirada del entorno social hacia la adopción.

3 – Construir una cultura reparadora de la adopción entendiendo los padres adoptivos comparten muchas cuestiones con los padres biológicos, pero a todo ello hay que agregar un esfuerzo añadido.

 La exposición comenzó con un Power Point sobre los lineamentos del desarrollo neuropsicológico del bebé desde su formación, incidiendo en el modo en el que influye lo vivido por la madre durante el embarazo, los primeros 1000 días de vida del bebé, las condiciones físicas y psíquicas, los traumas tempranos y las huellas que quedan en su cuerpo de lo vivido, en su inconsciente, incluso antes del lenguaje. A todo ello deben sumarse los efectos de la institucionalización, el trato ahí recibido. Los síntomas más frecuentes por los que los padres la consultan desde los primeros años de estancia en la familia, hasta los momentos más importantes en los que el hijo empieza a procesar todas sus condiciones de hijo adoptivo.

Ha entrado de lleno en el tema del origen, que tiene mucha importancia y que debe poder trabajarse conjuntamente con el hijo en los distintos momentos de su crecimiento. Esto pone en juego la relación que los padres adoptivos mantienen con los padres genitores de sus hijos y si favorecen el intercambio productivo y la comunicación o bien cortan e impiden la formulación de las cuestiones que se plantean los hijos en distintos momentos de su crecimiento.

En nuestra experiencia y lo relatado por muchos adoptados adultos, es uno de los temas que a muchas familias adoptivas cuesta más de abordar. Por ello requiere que sean los padres los que lo hayan podido trabajar previamente. Es favorecer un dialogo enriquecedor y no coartar la curiosidad infantil, necesaria para la propia elaboración subjetiva del hijo adoptado y que suele dejar secuelas sintomáticas cuando no se trabaja con libertad.

En los hijos es una inquietud, una necesidad de saber y conocer, que va tomando distintas modalidades en primera infancia; entre los 7, 8 años; en la pubertad; en la adolescencia y en distintos momentos claves de la vida adulta.

Como lo ha verbalizado Ana Barbero y algunos otros padres presentes en la actividad, que también habían participado de nuestros Talleres post adoptivos, en los que el tema del tratamiento del origen fue tan trabajado. Ha quedado pendiente una actividad centrada en el tema del origen y para poderlo captar en su complejidad hay que comenzar por la relación de los padres con los genitores.

Beatriz Salzberg

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